sábado, 29 de diciembre de 2012

WANTED

Los nombres que se escriben en este texto, son algunos de los númerosos exiliados nazis, que se buscaron por todo el mundo con la intención de juzgarlos por sus actos y atrocidades:
  • Aloïs Brunner, brazo derecho de Adolf Eichmann, encargado de la "solución final al problema judío". Responsable de haber mandado a más de 100.000 judíos a los campos de exterminio. Nació en 1912 y podría haber muerto ya.
  • Aribert Heim, el 'médico de la muerte', torturó y asesinó a centenares de detenidos, principalmente judíos, en el campo de concentración de Mauthausen (Austria). También podría haber muerto aunque no hay constancia de ello.
  • John Demjanjuk, ucraniano refugiado en Estados Unidos tras la guerra, fue complice en el asesinato de 29.000 judíos en el campo de Sobibor.
  • Sandor Kepiro, policía húngaro acusado de haber matado a más de 1.200 civiles en Serbia durante la guerra, fue condenado en 1944 y 1946 por la justicia húngara, pero jamás cumplió condena. Volvió a Hungría en 1996, tras vivir durante décadas en Argentina, y niega todas las acusaciones. Hungría reabrió la investigación.
  • Milivoj Asner, antiguo jefe de policía croata, participó activamente en la deportación de cientos de serbios, judíos y miembros de las minorías Sinti y Rom. Vive en Klagenfurt, en el sur de Austria, pero la justicia austríaca rechaza su extradición reclamada por Croacia en base a unos informes médicos que indican que no está en estado de ser interrogado o de comparecer ante un tribunal.
  • Soeren Kam, ex miembro de las SS, acusado de la muerte de un periodista danés en 1943. Refugiado en Alemania, su extradición reclamada por Copenhague ha sido rechazada por un tribunal de Baviera en 2007 por falta de pruebas. Las autoridades danesas quieren reabrir el caso para investigar su papel en la deportación de numerosos judíos daneses.
  • Klaas Carl Faber, condenado a muerte en 1944 en Holanda por asesinar a prisioneros en el campo de paso de Westerbork, se conmutó su sentencia por cadena perpetua en 1948. Se escapó de la cárcel y huyó a Alemania en 1952.
  • Heinrich Boere, ex miembro del comando SS 'Silbertanne' fue condenado a muerte en rebeldía en Holanda en 1949 por haber matado a tres civiles holandeses. Alemania, donde vive refugiado, se niega a extraditarle porque juzga su pena no válida. La fiscalía de Dortmund presentó una nueva demanda contra él en abril de 2008 por los tres mismos asesinatos.
  • Charles Zentai, antiguo soldado húngaro, participó en 1944 en la persecución y el asesinato de judíos en Budapest. Hungría reclama su extradición a su país de acogida actual, Australia.
  • Mijaíl Gorshkow, antiguo intérprete de la Gestapo, participó en los asesinatos de judíos en Bielorrusia. Estados Unidos, donde se había refugiado, le retiró la nacionalidad estadounidense y Estonia, su país natal al que volvió en 2002, ha abierto una investigación.
  • Algimantas Dailide, ex policía de Vilnius, Lituania, participó durante la guerra en redadas de judíos que luego fueron ejecutados por los nazis y sus colaboradores lituanos. Extraditado por los estadounidenses a Alemania en 2003, fue declarado culpable por un tribunal lituano en 2006 pero sin obligación a cumplir condena.
  • Harry Mannil, antiguo agente de la policía política estonia, participó en redadas de judíos que luego fueron asesinados por los nazis durante la ocupación de Estonia. Una investigación estonia contra él concluyó en 2005 que las pruebas eran insuficientes para acusarle de crímenes contra la humanidad. Vive en Venezuela.

Vlad Tepes, el verdadero Drácula


Vlad III , más conocido como Vlad el Empalador (en rumano: Vlad Țepeș) fue Príncipe de Valaquia (hoy el sur de Rumania) entre 1456 y 1462. Fue un gran luchador en contra del expansionismo otomano que amenazaba a su país y al resto de Europa, y también era famoso por su manera de castigar a los enemigos y traidores. Fue rehén de los invasores otomanos hasta los diecisiete años de edad, cuando logró tomar el trono de Valaquia. Como su apodo Țepeș indica, tenía predilección por el empalamiento, una técnica de tortura y ejecución que consiste en introducir un palo de aproximadamente 3,50 m de longitud , por el recto, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente.

Supuestamente, entre 40.000 y 100.000 personas murieron de esta manera, o a través de otros métodos de tortura, a manos de los hombres del Empalador, durante los siete años que duraron sus sucesivos reinados. Otros métodos de tortura usados por el Príncipe de Valaquia eran: la amputación de miembros, nariz y orejas, la extracción de ojos con ganchos, el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, la parrilla y la lenta destrucción de pechos y genitales, especialmente de las mujeres.

 
Vlad odiaba, más que cualquier cosa, los robos, las mentiras, el adulterio, y no perdonaba a nadie por su rango; más aún, cuanto más alto era el rango del traidor, más duro era el castigo. Durante todo su reinado se caracterizó como un auténtico patriota y siempre defendió los intereses de su pueblo ya que tanto húngaros como turcos miraban a sus territorios como región a conquistar. Casi siempre contó con un ejército reducido y muchas veces utilizó las tácticas de la guerrilla (la táctica de tierra quemada, infectaba los pozos de agua, mandaba enfermos de tuberculosis a los campamentos turcos).

Sus hechos fueron inmortalizados por el juglar alemán Michael Beheim, en su obra poética Von ainem wutrich der hies Trakle waida von der Walachei en 1463. En la literatura y el cine fue el modelo del género de terror y de vampiro, ya que se dice que bebía la sangre de sus víctimas en copas mientras comía delante de los empalados. Vlad Draculea fue el personaje en el que el escritor irlandés Bram Stoker se inspiró para crear a su personaje el vampiro Conde Drácula. Existe una película rumana "Vlad Ţepeş" de 1979 que sí es histórica, dirigida por Doru Năstase sobre un guion de Mircea Mohor, donde Ţepeş es presentado como un héroe nacional.

 En la actualidad Vlad Țepes es considerado un héroe nacional en Rumanía. La adaptación más reciente es en la novela de ciencia ficción Guerras Nocturnas. En ella, Vlad Drakulea era el rey de Valachia, y no murió en 1476, sino que fue gravemente herido, por lo que para salvarse ingirió una fórmula encontrada en las ruinas de la Antigua Atlántida, la cual lo convirtió en el primer vampiro Occidental.